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miércoles, 29 de enero de 2014

CAPÍTULO 18 - CHICO NUEVO.

{Narro yo}

Pasados diez minutos llegamos a la discoteca.

Tu: Talía, me quedo aquí fuera un rato.
Talía: Vale.- Sonríe y pasa.
Saco el móvil del bolso. Lo desbloqueo y veo que tengo 6 llamadas perdidas. 2 de Agus, 4 de...Dani.
Lo vuelvo a bloquear. Me siento en los escalones y miro a ambos lados. Veo a un grupo de chicos que me miran descaradamente. Tras pensarlo me acerco a ellos.

Tu: Hola, ¿Teneis un cigarro?
Xx: Hola preciosa.- Me guiña un ojo.- Claro, toma.- Coje el paquete y me tiende uno. Lo enciendo y pego una calada.
Tu: Gracias.- Doy media vuelta, y cuando estoy a punto de irme...
Xx: ¿Por qué no te quedas con nosotros?.- Vuelvo a mirarlo, sonrío. Y esta vez la sonrisa no es falsa.
Tu: Vale...- Me siento junto a ellos.-Por cierto, soy Marta.
Xx: Yo Antonio.
Xx: Yo Juan.
Xx: Jose.
Xx: Ángel.
Xx: Y yo soy Fran.- Doy dos besos a cada uno.

{Narra Dani}

Llego a la discoteca. Aparco y bajo rápidamente. En la entrada veo a un grupo de chicos con...¿Marta? Me acerco a ellos. Cuando me ve se queda pálida. De piedra.

Yo: Hola Marta. Necesito hablar contigo.
Marta: No tenemos nada que hablar.
Yo: Tenemos temas pendientes.
Marta: Yo creo que no.- Me mira y sonríe irónicamente.
Yo: Marta...por favor...- La agarro del brazo y tiro de ella suavemente.
Marta: ¡Déjame en paz!.- Intenta soltarse de mi, pero yo insisto.
Fran: ¿No la has oído? Pírate.
Yo: No me iré hasta aclarar las cosas.
Marta: Daniel, está todo aclarado. Yo: No lo está, ven conmigo por favor.
Marta: Vete de aquí, por favor. He venido para distraerme, para no estar todo el día en la puta cama tirada llorando, llorando por ti. Y contigo aquí...es imposible distraerme.

{Narro yo}

Al decirle esas palabras a Dani comenzaron a salir lágrimas de mis ojos.

Dani: No llores...
Tu: Eres tu el culpable de esto. ¿Recuerdas lo que te dije al principio de todo? Te dije que no quería volver a sufrir por un chico. Ya veo que se ha cumplido.
Dani: ¡Yo te quiero!.- Dijo chillando.
Tu: ¿Y a tu novia? ¿La quieres tanto como a mi? ¿O la quieres más? Basta de mentiras, por favor. Yo no puedo vivir así.- Comencé a llorar más y más. Sollozaba. Fran me ofreció un pañuelo, y yo se lo agradecí con una sonrisa.
Fran: Vete. Le estás haciendo daño, ¿No la ves? Está destrozada.
Dani: Como quieras Marta, me iré.- Dió unos pasos atrás.- Pero recuerda. Te quiero.-Se subió al coche y se fué. Puse mis manos en mi cara y lloraba. Desconsoladamente, ¿Por qué ha tenido que venir a joderme la noche? O mejor dicho, ¿Por qué ha tenido que venir a joderme la vida?

Fran: Ven.- Me cojió de la mano y me sacó de aquel grupo de chicos. Llegamos hasta un pequeño banco de madera. Allí nos sentamos.
Fran: ¿Estás mejor?
Tu: Un poco.
Fran: Chicos así no merecen la pena. Hay mejores.
Tu: No creo. Todos los chicos son unos imbéciles.
Fran: Eh, eh, eh, un respeto.- Río a ese comentario.- Me alegro de haberte sacado una sonrisa. Sonriendo estás más guapa.
Tu: Es curioso. Te conozco desde hace apenas media hora, y es como si te conociera de años. Gracias.
Fran: ¿Gracias por que?
Tu: Por haberme sacado una sonrisa en este momento. La necesitaba.
Fran: No tienes que estar mal por un chico así. Ahora mismo, el hombre de tu vida podría estar delante tuya.
Tu: ¿Que estás insinuando?.- Arqueo una ceja y le sonrío.
Fran: ¿Yo? Nada.- Sonríe. Nuestras miradas se cruzan, y nuestras sonrisas también. Se acerca poco a poco a mi, y me besa. Le sigo el rollo, por alguna extraña razón me gusta. Diez segundos después el beso acaba.
Fran: ¿Me das tu número?
Tu: Claro, apunta.- Le dicto el número.- Llámame eh.
Fran: No lo dudes.- Sonrío.
.-¿Por qué no lo intentamos?
Tu: ¿Salir? ¿Tu y yo?
Fran: Yo prefiero el término "Ser tu chico".
Tu: No sé...no hace nada que he cortado con Dani, y por dentro sigo destrozada.
Fran: Tienes que rehacer tu vida. Piénsalo.- Tiene razón. Necesito rehacer mi vida, encontrar a otro chico, con el que me sintiera agusto. Y Fran era perfecto para mi.
Tu: No me hace falta pensarlo. Acepto, quiero ser tu chica.- Ambos sonreimos, me coje de la cara, se acerca a mi y me besa.

Nos levantamos del banco y damos un paseo, de la mano, como dos enamorados.
Fran: ¿Te echas una foto conmigo?
Tu: ¡Claro!.- Saca el móvil.
Por allí pasaba un hombre, le dijimos que nos la hiciera y el hombre aceptó. Me cojió por la cintura, me pegó a él y me besó la mejilla, yo sonreí. ¡Tic! Foto echada.
Fran: ¿La subo a twitter e instagram?
Tu: Como quieras.- Le sonrío.

{Narra Fran} 

Me metí en twitter, puse un tweet,  {Mi niña, @Marta_García♥} y detrás la foto. A continuación hice lo mismo en instagram.

TO BE CONTINUED...

domingo, 12 de enero de 2014

CAPÍTULO 17 - DECEPCIONADA.

Tras varios intentos, por fin la tengo, la carta.
Tu: Perfecto.- Me sonrío a mi misma.
Talía: ¿Puedo leerla?.- Dice desde la puerta.
Tu: Claro, así me das tu opinión.- Coge la carta y comienza a leer. Cuatro minutos después acaba. Talía: Es preciosa. Voy a llorar y todo.- Se limpia las pestañas, las tenía algo mojadas, por unas lágrimas que le habían caído.
Tu: ¿Se la llevo?
Talía: Claro, ¿A que esperas?
Tu: Acompáñame, por favor.
Talía: Por supuesto.- Salimos de la casa. Andamos cinco minutos y paramos enfrente de un piso muy alto. Ahí es.

Talía: ¿Llamo?
Tu: No. Llamo yo.- Me tiembla todo. Las piernas, las manos, el cuerpo, todo. Aún así, levanto el dedo y llamo al 5°B.

Una voz femenina habla a través del tefonillo, su madre.

M: ¿Quién es?
Tu: Hola, ¿Está Dani?...- Digo con la voz un poco ronca.
M: Está con su novia, ¿Quieres que le deje algún recado?.- «Está con su NOVIA» Esa palabra destrozó mi corazón.
Tu: ¿Puedes bajar? Tengo una carta para él.
M: Claro, enseguida bajo.- Cuelga el telefonillo.

Talía: Que cabrón...¿Vas a darle la carta?.- Me mira algo sorprendida.
Tu: Sí, se la voy a dar. Ya me da igual todo.- Se abre la puerta, una señora de mediana edad está al otro lado de ella.
Tu: Aquí tiene, dásela en cuento lo veas, por favor.
M: Vale, gracias.
Tu: A ti. Adiós.- Le regalo una sonrisa falsa, cierra la puerta, y empiezan a caer lágrimas de mis ojos.
Talía: Es un capullo, no te merece.- Coge su móvil por un WhatsApp que le ha llegado. Lo lee y lo bloquea de nuevo.- Esta noche nos vamos de fiesta.
Tu: ¿Que? ¿A donde?.- Me limpio las lágrimas.
Talía: A una discoteca.
Tu: No me apetece...
Talía: Me da igual que no te apetezca, vendrás y punto.- Llegamos a su casa. Entramos, subimos a su habitación y me tiro a la cama, triste y desolada.
Me quedé profundamente dormida. No me molesté en comer, no tenía apetito. Me tiré casi todo el día en la cama, durmiendo, o por lo menos intentándolo. Cuando a las ocho, mi prima me despierta.

Talía: Venga dormilona, tenemos que arreglarnos...
Tu: Talía, ya te he dicho que no me apetece, no insistas.
Talía: ¿Enserio te vas a quedar tirada en la cama por un imbécil que no te merece? Arriba ese ánimo. Que se de cuenta que no es esencial en tu vida, en tu felicidad.
Tu: Esque es esencial para todo eso...
Talía: Pues que no lo parezca, y arriba ya.- Me cojió del brazo, y de un esfuerzo me levantó de la cama. ¿La verdad? Tenía razón. Voy a vivir mi vida, con o sin Dani.
Así que...acepto la propuesta de mi prima. Iré a esa discoteca.
Rebusco entre las cosas que me he traído, y me doy cuenta de que mi prima tiene un par de vestidos muy bonitos.
Tu: Talía...¿Me dejas un vestido? Talía: Claro.- Abro su armario. A primera vista me enamoro de uno. De lentejuelas blanco, muy corto.
Tu: Este es perfecto.- Me sonrío a mi misma.
Me meto en la ducha. Diez minutos después salgo, me seco el cuerpo. Primero me plancho el pelo, más tarde me quito el albornoz y comienzo a vestirme.
Las mangas del vestido son cortas, por el codo, más o menos. Me pongo unas medias, me pinto. Rimel, raya y pintalabios. Y por último me pongo mis tacones negros, de 25 centímetros. Antes de salir, cojo mi americana negra.
Ahora sí, perfecta.

Por fin salimos de la casa. Mi tío se encarga de llevarnos a la discoteca.

*Narra Dani.*
Yo: ¡Mamá! ¡Ya he llegado!.- Digo guardando las llaves.
Mamá: ¿Dani? Ven al salón por favor.
Yo: Voy.- Doy unos pasos y llego.- ¿Qué pasa?
Mamá: Ha venido alguien a verte.
Yo: ¿Quién?
Mamá: Una chica. Ha dejado esto para ti.- Me entrega un sobre.
Algo sorprendido lo abro, es una carta. Tomo aire y comienzo a leerla, reconozco esa letra.

«Hoy escribo solo para ti, tu que siempre estás ahí, y sé que seguirás por mi.» Daniel, supongo que ya sabrás quién soy, y si no, lo descubrirás al final de esta carta. Vengo a decirte que tu carta me emocionó muchísimo, ahora mismo llevo tu collar en mi cuello, me recuerda tanto a ti... La primera vez que nos vimos empezaron a saltar chispas entre nosotros, y hoy en día eres la persona que más quiero de este mundo. El hombre con el que quiero compartir el resto de mi vida, todas esas veces que te he dicho que te odiaba, obviamente era mentira, puesto que nunca antes he amado a una persona de la forma en la que te amo a ti. Por eso cogí ese tren, y ahora estoy enfrente de tu casa, en la casa de mi prima. {N° 8} Cogí ese tren por que no te quería perder. Eres el amor de mi vida y eso nunca cambiará, pase lo que pase. Mi corazón tiene nombre y apellidos. {Daniel Fernández Delgado.} Te amo mi niño. Mi blue. Mi príncipe. Mi vida.
Siempre tuya♥
Att: Marta."

No puedo evitar llorar. Mi madre me mira boquiabierta, puesto que desde pequeño no lloro cuando ella está presente. Pero me da igual.

Yo: ¿Ha preguntado por mi antes de entregarte esto?
Mamá: Sí, y le he dicho la verdad. Que estabas con tu novia, y que luego te la daría.
Dani: ¡Mierdaaaa!.- Digo chillando. Dejo la carta sobre la mesa del comedor, salgo de la casa pegando un gran portazo. Necesito ir a buscarla, la necesito como al aire para respirar.

Me dirijo a la dirección que pone en la carta. Temblando llamo al timbre, y abre una cría pequeña. Aproximadamente de diez años.

Yo: Hola, ¿Está Marta?
Xx: Hola, no. Se ha ido a una discoteca con mi hermana.
Dani: ¿Qué discoteca?
Xx: La que hay enfrente de la Plaza Mayor.
Dani: Vale...gracias.-Me despido de la chica. Corro hacia mi coche, abro y arranco.

Voy como a 150 km por la ciudad. Me da igual, necesito verla.