Sobre las ocho lo tenía todo preparado, cuando llaman a la puerta de mi habitación. *Toc toc*
Abro, mis amigas estaban al otro lado de la puerta, no espero ni a que pasen para abrazarlas.
Ines: Hola cielo.
Tu: Hola...- Se me vienen a mi mente recuerdos. Recuerdos de cuando las conocí, de cuando conocí a Dani, de nuestra primera quedada, de aquella noche mágica en mi jardín. Recuerdos que no se me van a borrar nunca. Entonces empiezan a caer lágrimas de mis ojos, haciendo pequeñas carreras por mis pálidas mejillas.
Sandra: No llores...por favor.- Les invito a pasar, se sientan en mi cama y nos ponemos a hablar.
Tu: Y bueno...¿Qué os trae por aquí?
Esther: Despedirnos de ti, tontorrona.
Tu: ¿Cómo os habéis enterado...?
Herenia: Tu hermano nos avisó, ¿Estás segura...?.- La interrumpo.
Tu: Herenia, estoy totalmente segura. No puedo dejar escapar al amor de mi vida. Ni puedo, ni quiero.
Laura: ¿Volverás para Navidad?
Tu: Por supuesto que sí, el día 20 ya me tendréis aquí, dando guerra como siempre.
Sandra: Te vamos a echar demenos.
Tu: Y yo a vosotras. Prometedme que os vendréis mañana a la estación.
Sandra: Ni lo dudes cariño.
Tu: Quedaros a dormir, por favor, por favor, porfaaaaaa, venga, porfiiii.
Esther: *Ríe* Está bien.
Ines: Mira, vamos a nuestras casas, nos pegamos una ducha, y venimos.
Tu: Está bien.- Sonrío, se levantan y se van, para luego volver. Son las mejores amigas que alguien podría tener.
Al rato de estar pensando, sentada en mi cama, me levanto. Me meto en la ducha.
A los siete minutos salgo, me seco un poco y me pongo el pijama, vuelvo a mi habitación y cojo el móvil, tengo 100 mensajes de cuatro conversaciones, una es de mi prima, mierda...se me olvidó llamarla.
*CONVERSACIÓN DE WHATSAPP*
Talía: Hola, ¿Sabes ya cuando vienes o qué?
Tu: Sí, mañana a las diez salgo de aquí. Sobre las una llegaré.
Talía: Vale, pues mañana a las doce y media estaremos allí. Por si acaso. Hasta mañana, un besito. PD: Tengo ganas de verte.
Tu: Hasta mañana, e igualmente.- Cierro Whatsapp, me acuesto y me quedo mirando al techo. Pensando, ¿En qué? Ni yo lo sé.
A los cinco minutos llaman a la puerta. *Toc toc* Abro y ya están aquí. Mis chicas.
Tu: Que pronto habéis llegado chiquis.
Ines: Hemos traído hasta la cena.- Y así era, mis amigas habían traído la cena.
Sandra traía una bandeja llena de Sandwiches. Ines llevaba dos grandes botes de Coca Cola, Esther cinco bolsas llenas de chucherías, Herenia uno de los bizcochos de chocolate de su abuela, riquísimos, y Laura palomitas de mantequilla.
Tu: Que bien...¿Palomitas parta cenar? Os amo.- Río.
Laura: No tonta, las palomitas y las chucherías son para una película que hemos traído...
Tu: ¿Cual?
Esther: Caperucita Roja.
Tu: ¿Dibujos animados? ¿Enserio?
Ines: No es la de dibujos, para ya de renegar y cenemos.- Nos sentamos en mi cama, aproveché y llené mi tripa de comida. Tres Sándwiches de jamón. Dos trozos de bizcocho y cuatro vasos de Coca Cola.
Pero aún así hago hueco, que ahora viene lo mejor. Chucherías y palomitas de mantequilla, mis favoritas. Ponemos la película y nos acurrucamos, al rato quedo dormida.
*A la mañana siguiente...*
El despertador del móvil me despierta a las nueve, me levanto, desganada y sin fuerzas.
Despierto a las chicas, y se levantan igual que yo. Desganadas.
Tu: Chicas, no hace falta que vengáis.
Laura: No seas tonta, además, solo será para despedirnos. Tampoco nos estás pidiendo algo fuera de lo normal.
Tu: Gracias.- Me dirijo a mi armario, allí cojo un conjunto perfecto para mi llegada a Ciudad Real.
Espero a que estén todos listos, cojo mi maleta y salimos de la casa, dirección estación.
*Pasados diez minutos...*
Llegamos, nos bajamos y nerviosa paso, justo cuando dan un aviso muy importante. *SEÑORAS Y SEÑORES, EL TREN PARA CIUDAD REAL SALDRÁ EN CINCO MINUTOS.*
Tu: Ahí está el mío...- Nos dirigimos a donde estaba el tren, llegó la hora de despedirse, primero empiezo con mis amigas, las abrazo muy muy fuerte.- Os echaré demenos mis niñas.- Paso a mi familia.
M: Ten mucho cuidado en el viaje eh mi niña. Cuando llegues llámame.
Tu: Tranquila mamá, lo haré.- Abrazo a mi madre y a mi padre, paso a mis hermanos. Abrazo a Eduardo muy muy fuerte.
Patri: Te echaremos demenos eh, mucho.- Cae una lágrima por su mejilla.
Tu: No llores eh, no llores, por favor.- La abrazo, fuerte, muy fuerte.
Agus: Te quiero mucho pequeña.- Abrazo a mi hermano mayor, al fin y al cabo era con el que mejor me llevaba.
Monto en el tren. Me despido por última vez de mi familia, pego la mano al cristal. El tren arranca, y avanzamos, hasta que los pierdo de vista, me siento, saco de mi maleta mis auriculares, los conecto al móvil y pongo música a mis oídos. Katy Perry. Bruno Mars. Justin Bieber. No han pasado dos canciones cuando quedo dormida.
*2 horas después...*
Despierto, he dormido bastante. Desbloqueo el móvil y miro WhatsApp, 400 mensajes de 7 conversaciones. Todo grupos, paso. Bloqueo de nuevo el móvil y lo guardo, me distraigo mirando el paisaje. Precioso, realmente precioso. Todo montañas nevadas, árboles altos cubiertos de nieve. Me encantaría vivir ahí, aislada de todo, de la ciudad, del ruido, etcétera.
Pasados cuarenta minutos llegamos a la parada de Alcázar. Ahí están mis tíos y mis primas. Se abren las puertas, salgo y los saludo con un abrazo. Mi tío coge mi maleta mientras hablo con mi prima.
Talía: No sabes las ganas que tenía de verte, ha pasado tanto tiempo...
Tu: Sí, mucho.- Comienza a llover. Por suerte mi abrigo lleva capucha, me la pongo y corremos hacia el coche.
*Pasados diez minutos*
Talía: Bienvenida de nuevo a mi casa.- Coge las llaves y abre. Está todo igual, la última vez que vine fué hace unos años, y nada ha cambiado. Subimos a su habitación, coloco maleta en una de las camas, y empiezo a sacar y a colocar ropa.
Tu: Talía, ¿Puedo hacerte una pregunta?
Talía: Claro, dime.
Tu: ¿Sabes donde vive la madre de Dani?
Talía: ¿Que Dani?
Tu: Daniel Fernández Delgado, uno de los cinco chicos de Auryn.
Talía: Aw, sí. Vive en el piso de enfrente.
Tu: ¿Enserio?.- "Que suerte" pienso.
Talía: Sí. ¿Por que lo preguntas?
Tu: Es una larga historia.
Talía: Tengo tiempo.- Se sienta en la cama, y le cuento toda mi historia con Dani. Desde el día de la mudanza, hasta el día que se fue.- Que...fuerte. Me parece increíble, tía.
Tu: - Río.- Quiero escribirle una carta y llevársela.
Talía: Hazlo.- Sonríe. Saco papel y lápiz, comienzo a escribir. Hoja a la papelera, una tras otra. Tardo cuatro horas en escribir una máldita carta. Ya está. Perfecta.
TO BE CONTINUED...