"Regálame tu risa, enséñame a soñar, con solo una caricia, me pierdo en este mar." ¿Otra vez el teléfono? Lo cojo extrañada.
*CONVERSACIÓN TELEFÓNICA*
Tu: ¿Sí?..
Dani: Hola..
Tu: Hola. ¿Pasa algo?
Dani: Sí..
Tu: Cuéntame, ¿Que es eso tan importante?
Dani: Te necesito. Por favor, no sabes la vida de mierda que estoy llevando desde que me dejaste. Todos los días me arrepiento mil veces de haberte echo tanto daño, pero ningún dolor se puede comparar con lo que estoy viviendo yo ahora... por favor...- En ese momento comenzaron a caer lágrimas de mis ojos.- Sé que estás llorando, te conozco demasiado.- Le oigo sonreír a través del teléfono.- Estoy en busca de una pizza. Pero me sabría mejor si me la comiera contigo, a mi lado.
Tu: Cuelga el móvil, sabes que no me gusta que hables mientras conduces. Además, ya te he dicho que me hiciste mucho daño, si volviera contigo no sería tan fácil que recuperaras mi confianza..
Dani: La recuperaría con el tiempo, cuando te dieras cuenta de que te amo. Por que eres mi vida, joder. No puedo estar sin ti.- Oía sus sollozos, estaba llorando.
Tu: ¿Para qué una pareja sin confianza, Dani?
Dani: Marta...¡Piiiiiiiiiii, piiiiiii, piiiiiiiii!.- ¿Eso eran pitos de una furgoneta?
Tu: ¿Dani? ¿Dani?.- No contestaba. A través del móvil oía como un barullo de gente...cuando de repente, una mujer dijo: "¡Llamad a una ambulancia, por favor!"
En ese momento me asusté tanto, que salí corriendo con los ojos inundados.
Fran: ¿A donde vas?
Tu: Fran, tengo que irme, lo siento. Ha pasado una cosa...no puedo contarte nada más, tengo que irme.- Salí corriendo del restaurante.
Fran: ¿Te llevo?
Tu: No, gracias.- Corrí y corrí.- ¡Taxi! ¡Taxi!.- Un hombre de mediana edad que conducía un Taxi paró.- Gracias, ¿Sabe en qué hospital está Daniel Fernández Delgado? Miembro de Auryn...
T: A los famosos suelen llevarlos al hospital "San Pablo". A siete minutos de aquí.
Tu: Lléveme, por favor.
T: Enseguida, señorita.- El taxi comienza a moverse, cada vez más rápido.
{Pasados siete minutos...}
Llegué a mi destino. Bajé corriendo del Taxi, pagué y corrí escaleras arriba para entrar al hospital. Fui hacia recepción, y allí pregunté por él.
Tu: Perdona, ¿Daniel Fernández Delgado?
R: Sí, lo acaban de traer. Habitación número 66, el doctor está con él, y sus padres están fuera.
Tu: Gracias.- Subí corriendo las escaleras. Primera planta, busqué el número de habitación. 63, 64, 65...y 66. Allí estaba, pero no había nadie fuera.
La puerta se abrió, y de ella salió el doctor.
Tu: ¡Doctor! ¿Como está Daniel?
D: Buenas, ¿Es usted pariente del Señorito Fernández?
Tu: Soy su...su...su amiga. Dígame como está.
D: Está en estado crítico, solo podemos esperar a que despierte.
Tu: ¿Y si no despierta?.- El doctor se encojió de hombros.- ¿Puedo pasar a verlo?
D: Sí, puedes pasar.
Tu: Gracias.- Abrí la puerta, y lo vi ahí. Encima de una camilla, con cables colgados de sus brazos, una vía, y una mascarilla sobre su boca. Me acerqué a él lentamente, y agarré su mano. Fue entonces cuando miles de lágrimas comenzaron a caer de mis ojos, si no le hubiera dicho eso, igual nada de esto habría pasado, todo es culpa mía...TODO.
TO BE CONTINUED...